Salud trabaja modelo de “farmacias populares II”, con instauración de sistema para uso racional del medicamento

Según la ley de fármacos I, se debe instalar el sistema de uso racional de medicamentos en recintos de salud. La cartera trabaja en articularlo sobre la base de las farmacias populares.

Jueves 19 de mayo de 2016

Salud trabaja modelo de “farmacias populares II”, con instauración de sistema para uso racional del medicamento
escrito por María Graciela Opazo

Por estos días es común enterarse de la inauguración de una “farmacia popular” en distintas comunas del país. Nadie quiere quedar debajo de un modelo revolucionario que sorprendió sobre la marcha a todos por igual, incluidas autoridades de salud que, ahora, buscan coordinar anticipadamente la implementación de un sistema de uso racional del medicamento en estos recintos.

Tatiana Tobar,  jefa del Departamento de Políticas Farmacéuticas del ministerio de Salud, tras participar en un seminario de la carrera de Química y Farmacia de la USS, mencionaba en conversación con www.ipsuss.cl, que avanzarán en la segunda etapa de estas farmacias “que permiten un espacio de tranquilidad, ya que son menos requeridas por la población para poder tener una atención mucho más sosegada con los habitantes de la comuna”.

En esa línea desglosa los aspectos que se deben desarrollar con los recintos para darle cuerpo a una atención integral “es un tema del que nos tenemos que hacer cargo, de cómo damos el espacio, estructura, coordinación, lineamientos técnicos y trabajo conjunto, para que sea realmente el centro de salud el que entregue atenciones del uso racional, educación al paciente. Los alcaldes a veces han contratado a media jornada, pero aquí necesitamos un profesional a jornada completa, y esto significa tener espacio de capacitación, de enseñarles a trabajar con los medicamentos herbarios tradicionales, con los fitofármacos, aprender a tener huertos”.

En la ley de fármacos I se reconoce que las farmacias son centros de salud, lugares en los cuales se realizan acciones sanitarias y, en tal carácter, cooperarán con el fin de garantizar el uso racional de los medicamentos en la atención de salud.

Sistema entendido según la definición de la OMS, 1985 “los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un período de tiempo adecuado y al menor coste posible para ellos y para la comunidad”.

En ese entendido, para la jefa del departamento Anamed de ISP, Pamela Milla, la iniciativa es de toda lógica, por cuanto en los botiquines de la Atención Primaria de Salud no hay químicos farmacéuticos señalaba “yo creo que es la oportunidad que esto se asiente en la APS. Lo que pasa es que en el modelo integral si no hay capacitación suficiente es inoficioso. De hecho en el mismo aspecto médico pasa, al final el médico de la atención primaria debería ser el más capacitado porque finalmente es el que debe discriminar la derivación. En este caso el farmacéutico también tendrá que derivar”.

En esta formación es que el ISP, proyecta para el segundo semestre iniciar un piloto con las farmacias populares enfocado a los dispositivos médicos “en la modificación de la ley de fármacos se facilita el registro de los Dispositivos Médicos, por lo tanto, lo más probable es que la farmacias populares accedan también a los dispositivos de uso médico, entonces haremos un piloto para capacitar a la los farmacéuticos de farmacias asistenciales. Pensamos que sería el segundo semestre y tenemos que armar el programa de socialización con alcaldes, y además presentarlo al presupuesto 2017 para tener los recursos para hacerlo”.

Actualmente existe más de un millón de dispositivos médicos y sólo cinco están certificados por el ISP o bajo control obligatorio: guantes de examinación y quirúrgicos, agujas y jeringas, y condones.

Duplicación de recursos

Sin embargo, para el ex ministro de Salud, Pedro García se están duplicando los recursos “hay una responsabilidad del ministerio de Salud, no del alcalde que inventó esto, él es inocente, pero sí del Minsal que debió haber dicho mire, todos estos fármacos que nosotros estamos comprando siguen siendo gratis, pero en estos en que el Estado no tiene las condiciones de comprarlos, vamos a hacer una mejor negociación de compra a través de Cenabast y lo vamos a distribuir a través de las farmacias de los consultorios a un precio de costo. Así tu no duplicas la infraestructura y haces un seguimiento de los pacientes y del impacto que los fármacos están teniendo en la salud de las personas”.

Añade la ex autoridad que “al final el fármaco es una herramienta para mejorar la salud de las personas. Esto no es un fin en sí mismo, entonces esa es responsabilidad de médicos y del sistema de salud, por eso yo creo en la receta médica electrónica para que quede trazabilidad de esa transacción, de ese evento, para que pueda evaluar si estuvo bien o no. Eso no es eficiente desde un punto de vista sanitario”.

 

 

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